Es un detergente de base alcalina diseñado para situaciones donde los limpiadores multiusos convencionales fallan. Se puede usar de tres formas principales según la dilución:
Como Desengrasante: Elimina manchas de grasa, aceite y suciedad orgánica persistente.
Como Decapante: Elimina ceras viejas (especialmente las de base acuosa o metalizadas) en suelos de barro o piedra.
Como Limpiador Extraordinario: Ideal para limpiezas de «fin de obra» en materiales que no toleran ácidos (como el mármol pulido o la piedra caliza).
El PS87 es un «todoterreno» compatible con una gran variedad de materiales:
Gres Porcelánico: Perfecto para limpiezas profundas o cuando el suelo tiene manchas «fantasma» que no salen.
Piedra Natural y Terrazzo: Al no ser ácido, es seguro para mármoles y piedras calizas pulidas.
Barro y Clinker: Se usa para quitar tratamientos antiguos antes de aplicar uno nuevo.
Cemento y Hormigón: Limpia la suciedad incrustada en garajes o terrazas.
No daña las superficies delicadas: A diferencia de los ácidos fuertes, el PS87 respeta el brillo del material si se usa correctamente.
Biodegradable: Es respetuoso con el medio ambiente en comparación con otros decapantes industriales químicos.
Eficacia contra manchas difíciles: Es especialmente bueno eliminando manchas de goma de neumáticos, ventosas, nicotina y residuos de comida.
Para obtener los mejores resultados, la dilución es la clave:
Limpieza a fondo: Diluye 1 parte de producto en 10 o 20 partes de agua.
Decapado de cera: Diluye 1 parte en 5 de agua para mayor potencia.
Aplicación: Extiende la solución, déjala actuar unos 5 minutos (sin que se seque), frota con un cepillo o estropajo y, lo más importante, aclara con abundante agua.